Cerrar ciclos, oír esas palabras desde hace cinco años, todo un camino por recorrer, todo un camino de experiencias y no darte cuenta de su valor hasta la recta final. Cerrar ciclos.
Me caí, me levanté, me volví a caer y hubo momentos en que era más fácil mantenerse en el suelo, que volverse a levantar. No significaba rendirse, pero sí conformarse y por más en contra de que estuviera con esas prácticas a veces el pesar era tanto que la luz de esperanza parecía inalcanzable.
Dicen que los mejores regalos llegan en paquetes variados, y este ciclo de mi vida fue realmente bondadoso conmigo, ya que me dejó bellos recuerdos, me da inigualables momentos y me dejará eternas y leales amistades.
Cuando comenzó esta aventura me sentí desamparada, como una ostra cerrada que no tiene a nadie a quien recurrir, pero una PERLA hizo de una simple ostra, la mejor, ya que le dio confianza y le mostró lo valiosa que era en su interior. También se encontró con caminos totalmente secos, que el sol no era amigable, era abrasador , era sofocante y le hacía detenerse muy constantemente, pero unas FUENTES le dieron fuerzas para seguir, porque le mostraron que la frescura viene cuando menos la esperamos, y no siempre es un espejismo, es real y vivida. En ocasiones se siente sola, como niña pequeña en un kínder, la gran diferencia es que ella sí encontró una MAMA entre toda esa muchedumbre, pero la vida tuvo que volverla niña para que nadie sospechara de su presencia, era una mujer madura en un cuerpo de adolescente. Había días en que la tristeza invadía su alma y parecía que el vidrio que la acogía se iba a romper, pero había un CRISTAL que estaba consciente de sus pesares y le regala sonrisas cada día, para que jamás se despidiera la esencia de esta joven. Caminos, caminos y caminos tantos por recorrer, se dio cuenta de que a veces ella cantaba y bailaba sin darse cuenta, pero cuando la melancolía invadía su corazón dejaba de bailar y cantar, pero en esos caminos había una joven y hermosa BAILARINA DE BALLET, que la tomaba de la mano, que la hacía sonar y le mostraba el camino correcto, para poder seguir bailando y cantando. Casi al final de la vereda se topó con la más LINDA persona, ya que esa mujer le mostró lo que era una verdadera y leal amistad, pero sin lugar a dudas su más grande enseñanza se la dio su HERMANA PERDIDA, ella le enseñó cómo era un abrazo perfecto, justo debajo de la cabeza, con una calidez indescriptible y que por educación (y amor) ninguna de ellas terminaría.
Había tantas veredas por recorrer, pero Dios le dio la más hermosa, con grava pero también con mucha arena, con frio pero con muchísimo más calor, con tristezas pero mayor número de alegrías. Caminante no hay camino, se hace camino al andar… cuánta razón en tan pocas palabras, cuantas verdades ocultas en una sola frase… ella hizo ese camino, y lo dejó cimentado toda la vida, porque aunque tenía que cerrar ese ciclo podía abrir uno nuevo, uno mucho más bello y profundo… un nuevo comienzo para una eterna amistad.
Anely Civy
Me caí, me levanté, me volví a caer y hubo momentos en que era más fácil mantenerse en el suelo, que volverse a levantar. No significaba rendirse, pero sí conformarse y por más en contra de que estuviera con esas prácticas a veces el pesar era tanto que la luz de esperanza parecía inalcanzable.
Dicen que los mejores regalos llegan en paquetes variados, y este ciclo de mi vida fue realmente bondadoso conmigo, ya que me dejó bellos recuerdos, me da inigualables momentos y me dejará eternas y leales amistades.
Cuando comenzó esta aventura me sentí desamparada, como una ostra cerrada que no tiene a nadie a quien recurrir, pero una PERLA hizo de una simple ostra, la mejor, ya que le dio confianza y le mostró lo valiosa que era en su interior. También se encontró con caminos totalmente secos, que el sol no era amigable, era abrasador , era sofocante y le hacía detenerse muy constantemente, pero unas FUENTES le dieron fuerzas para seguir, porque le mostraron que la frescura viene cuando menos la esperamos, y no siempre es un espejismo, es real y vivida. En ocasiones se siente sola, como niña pequeña en un kínder, la gran diferencia es que ella sí encontró una MAMA entre toda esa muchedumbre, pero la vida tuvo que volverla niña para que nadie sospechara de su presencia, era una mujer madura en un cuerpo de adolescente. Había días en que la tristeza invadía su alma y parecía que el vidrio que la acogía se iba a romper, pero había un CRISTAL que estaba consciente de sus pesares y le regala sonrisas cada día, para que jamás se despidiera la esencia de esta joven. Caminos, caminos y caminos tantos por recorrer, se dio cuenta de que a veces ella cantaba y bailaba sin darse cuenta, pero cuando la melancolía invadía su corazón dejaba de bailar y cantar, pero en esos caminos había una joven y hermosa BAILARINA DE BALLET, que la tomaba de la mano, que la hacía sonar y le mostraba el camino correcto, para poder seguir bailando y cantando. Casi al final de la vereda se topó con la más LINDA persona, ya que esa mujer le mostró lo que era una verdadera y leal amistad, pero sin lugar a dudas su más grande enseñanza se la dio su HERMANA PERDIDA, ella le enseñó cómo era un abrazo perfecto, justo debajo de la cabeza, con una calidez indescriptible y que por educación (y amor) ninguna de ellas terminaría.Había tantas veredas por recorrer, pero Dios le dio la más hermosa, con grava pero también con mucha arena, con frio pero con muchísimo más calor, con tristezas pero mayor número de alegrías. Caminante no hay camino, se hace camino al andar… cuánta razón en tan pocas palabras, cuantas verdades ocultas en una sola frase… ella hizo ese camino, y lo dejó cimentado toda la vida, porque aunque tenía que cerrar ese ciclo podía abrir uno nuevo, uno mucho más bello y profundo… un nuevo comienzo para una eterna amistad.
Anely Civy
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